En una clínica, la agenda vacía y el teléfono sin contestar cuestan pacientes
Los pacientes de hoy quieren reservar cuando les va bien y que les respondan al momento. Cada fricción cuesta dinero:
- Llamadas fuera de horario que nadie coge: paciente perdido.
- Ausencias (no-shows) que dejan huecos que no se rellenan.
- Recepción saturada dando y cambiando citas a mano.
- Pacientes que no vuelven porque nadie les hizo seguimiento tras el tratamiento.

