El problema real de un despacho
En un despacho el activo más caro es la hora de un abogado, y buena parte de esa hora se está yendo en trabajo que no se puede facturar a nadie. No es un problema de esfuerzo: es un problema de procesos que siguen dependiendo de la memoria y del correo.
- Expedientes repartidos entre carpetas compartidas, bandejas de correo y hojas de cálculo, sin una única versión buena.
- Entrada de casos sin proceso: la consulta llega por teléfono, web o WhatsApp y se enfría porque nadie hace el seguimiento.
- Plazos procesales vigilados a mano, con el riesgo permanente de que se escape uno.
- Documentación que se rehace desde cero cuando ya existía un escrito casi idéntico en otro asunto.
- Clientes que interrumpen el trabajo para preguntar por el estado de su asunto porque nadie les informa antes de que pregunten.
Lo que cuesta cada hora administrativa
Haz la cuenta con tu propia tarifa: si cada abogado del despacho pierde una hora al día en tareas administrativas, en un mes has regalado más de veinte horas facturables por profesional. A eso hay que sumar el coste que no aparece en ninguna hoja: el asunto que no entró por falta de seguimiento y el plazo que estuvo a punto de escaparse.

