En una asesoría, el margen se lo come el trabajo manual
Una asesoría factura por servicio, pero paga por horas. Y demasiadas horas se van en tareas que no aportan valor:
- Recopilar y perseguir la documentación de cada cliente, un mes tras otro.
- Repetir a mano el mismo proceso en cada declaración, nómina o cierre.
- Buscar información dispersa entre email, carpetas y Excel.
- Picos brutales (impuestos, nóminas, cierre) que desbordan al equipo.
- Clientes que preguntan «¿cómo va lo mío?» y hay que parar a contestar.

